Mi compañero me hace marcaje como el que me hacían las dependientas de El Corte Inglés cuando tenía 20 años y pinta de ir a su tienda más a robar que a comprar. Vaya, que el señor no se fía de mí, no lo ha hecho en ningún momento, e intenta hacer control de daños periódicamente 1. Intenta ser sutil, pero le sale bastante mal, porque para que yo me dé cuenta de estas cosas tienen que ser tremendamente obvias. O tal vez es tremendamente obvio para que yo me dé cuenta de que me está vigilando y solo finge que intenta ser sutil. En fin, me importa más bien poco. Tampoco es importante para lo que quiero contarte. Solo pretendía dar contexto y mira...
La cosa es que la última vez que me hizo marcaje sutilmente (empezó a hablarme así, como quien no quiere la cosa, de por dónde iba y qué iba a hacer después y a plantearme su planificación de la materia como la mejor de las planificaciones posibles, porque cómo no) y en un determinado momentro la siguiente afirmación salió de su boca:
—¡Porque cómo va a acabar alguien 2º de Bachillerato sin haber estudiado la Crítica de la Razón Pura! ¡Es inconcebible!
Y lo dijo mientras gesticulaba señalando los dos tomos del año de la picor que hay de la obra de Kant en el departamento.
Yo no sé si es el salto generacional, que yo me tomo a los señores filósofos muertos mucho menos en serio o que yo me siento, antes que otra cosa, maestra y, en ningún caso, experta en filosofía, pero, sea como sea, la frase me pareció tremendamente ridícula.
No se puede ver todo, eso lo tenemos claro: hay que seleccionar. Y a Kant le ha tocado que veamos su filosofía práctica, qué le vamos a hacer. Me puede parecer mejor o peor, pero nadie se muere por no estudiar la Crítica de la Razón Pura y, si me apuras, se puede vivir perfectamente sin estudiar a Kant.
No me malinterpretéis: claro que defiendo la educación filosófica, incluido el estudio de autores (que prácticamente nadie cuestiona) y de autoras (que es cuestionadísimo, claro, porque parece que si estudiamos a María Zambrano o a Mary Wollstonecraft hay que quitar a Platón ¡Y CÓMO VAMOS A QUITAR A PLATÓN! En fin. Pero no fetichizo a los autores: me parece importante lo que se aprende a través de ellos, pero se puede llegar a esos aprendizajes de muchas maneras, por muchos caminos. Puede que incluso los que marca el canon no sean los mejores.
Y luego, lo otro. Yo entiendo que para esta persona la Crítica de la Razón Pura sea la cosa más importante y necesaria del mundo para un adolescente (sí, sé que estoy haciendo un poco de hombre de paja con esto, pero permíteme la exageración), pero de ahí a pretender que esa creencia es la verdad, que lo que a él le parece importante es LO importante va un trecho.
Podría hacer sin pensar demasiado una lista de al menos 20 cosas que un adolescente tiene que saber al acabar el instituto y que siento que no acaba sabiendo, empezando por el hecho de que las cosas que no ha elegido y que le han tocado en suerte (raza, familia, estatus socioeconómico, sexo, etc.) no le hacen mejor o peor persona. Pero qué sabré yo: solo soy una chica a la que su compañero siente tiene que hacerle marcaje.
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El por qué me hace marcajea mí y no a mi otra compañera que ha tenido que robarme los apuntes para saber cómo impartir la materia tiene su guasa, pero oye, esto es lo que hay. ↩